Florece Tu Sueño

Una edición de mi artículo del 14 de Febrero del 2015

“Porque las personas que están lo suficientemente locas para pensar que pueden cambiar el mundo, son las que lo hacen” Steve Jobs

Una de las principales características propia de la juventud y particularmente de nuestra generación es la actitud del “¿Y porque no hacerlo ahora?”. Como joven esperas que las cosas se hagan rápido, con más riesgo y menos pérdida de tiempo y esto se ve aún más cuando el asunto en cuestión está relacionado con nuestras metas. Creo que desde pequeños cada experiencia, cada emoción fuerte y cada aprendizaje nuevo moldean nuestro ser soñador. No todos soñamos igual. Es decir, cada cabeza es un enjambre de pensamientos revoloteantes que crean ideas; cada persona define sus metas de acuerdo con su pasado y a sus expectativas de vida. Para algunos las metas de vida son un trabajo estable con un salario modesto, pero con una familia feliz y completa donde el amor sea el núcleo del hogar. Para otros, las metas de vida son grandes trabajos estatales, altos puestos corporativos, crear y desarrollar una empresa sólida y prospera. Todos tenemos sueños diferentes, con factores ponderadores de importancia de acuerdo a nuestras consideraciones, pero, algo verídico es que no todos soñamos con la misma fuerza. ¿Con que tanta pasión desarrollas tus sueños?

Considero que antes que un sueño tome raíz en el corazón debe establecerse en la mente, en el ser pensante, el ser lógico que analiza aquella repentina idea que ha aparecido. Como una reacción en cadena, empieza una conspiración entre nuestro ser pensante y nuestro ser amante donde surgen diferentes preguntas. ¿Lo podré hacer? ¿Qué necesitaría alcanzar para lograr ese sueño? ¿A quiénes involucra? ¿Qué conversaciones y nuevas relaciones debo desarrollar? A medida que nuestra mente va generando respuestas a estas incógnitas, nuestro corazón decide si amar o rechazar ese sueño. Muchas veces esto sucede cuando comparamos nuestras habilidades presentes con las necesarias para alcanzar ese sueño. De encontrar un déficit en nuestras competencias tendemos a desanimarnos y desmoralizarnos adquiriendo pensamientos de pesimismo y derrota aun cuando el sueño no ha empezado siquiera a materializarse.

Aquel decir de lucha por tus sueños parece tan repetido que ya no tiene un verdadero significado que cale en el corazón. No nacemos aprendidos, no nacemos necesariamente habilidosos, no nacemos necesariamente ágiles, no nacemos con el título de líderes, pero eso sí, si existe un fuego tan fuerte en el corazón como para quemar estereotipos entonces sí somos capaces de convertirnos en aquello que nos visualizamos ser. Algo más poderoso que el pasado y tus circunstancias es tu pasión por tener éxito en la vida. Definí éxito a tu manera, pero si existe un motor tan fuerte que te haga sentir que podas botar barreras, que podés crear tendencias y que literalmente podés cambiar el mundo, no permitas nunca que una, dos o tres caídas frenen tu viaje al sueño de vida. Me declaro fan de las biografías de esas grandes mentes, no solo inteligentes, sino personas tan ambiciosas que visionaron cambiar el mundo y lo hicieron: Steve Jobs, Bill Gates, Richard Branson, Conrad Hilton, entre otros. Ser un entrepreneur, ser un CEO, COO, CFO, un profesional de ONG… Sea cual sea tu sueño tu motor debe ser poderoso. ¿Qué te mueve? ¿Qué te apasiona? ¿Dónde te ves dentro de 5, 10, 15 años? ¿Qué te inspira? Principalmente, ¿En dónde está tu corazón? Dicen que donde está tu corazón, está tu tesoro.

En lo íntimo florece tu sueño. Un gran consejo de vida, no compartas tus más profundos sueños con todos. Aun cuando la idea te apasione mucho, no todos tienen la capacidad de manejar un secreto. En esto de las cuestiones del corazón, creo que los secretos más especiales no se pueden compartir con todos porque abrir tu corazón te expone a las cargas de los demás. Si mi corazón tiene un sueño puro, y lo comparto con un conocido cuyo corazón está cargado de decepciones y tristeza es muy probable que no reciba una retroalimentación positiva; al final mi corazón en lugar de recibir ánimos y esperanza recibe desánimo y miedo. He aprendido que la mejor manera de desarrollar un sueño aún no materializado es planearlo noche a noche en la soledad y silencio de la habitación, donde las ideas fluyen libremente y sin censura. Es en ese espacio donde no te juzgan ni te limitan que tu cerebro es el escenario, el sueño el artista y el corazón el juez. Inclusive pasados los meses, cuando por fin el ser pensante y el ser amante encuentran congruencia en sus partes para con el sueño desarrollado ahí en ese punto, en ese instante, se puede decir que tu ser como tal está alineado para seguir un mismo objetivo y una misma meta. Tu ser, tu persona, tu yo… No tu entorno, no tus circunstancias, no el qué dirán.

Sos la persona que la vida te destino a ser, no por error has recibido tus dones. Acepta y refuerza tus fortalezas, disminuye tus debilidades, toma abiertamente las ventajas que se te ofrecen y protégete de las amenazas. Realízate un análisis FODA, estudia más, lee más, conoce más, culturízate más. No te canses de aprender porque aquellos locos que creemos que podemos cambiar somos los mismos locos que lo hacemos (Steve Jobs).

Al final, soñar no cuesta nada.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .